Proyecto de movilidad 2026

Anatomía de un suelo fracturado

La erosión hídrica y sus efectos en la vía pública en Santa Martha Acatitla, Iztapalapa.

Resumen

Este proyecto estudia cómo la erosión hídrica, la subsidencia y las fracturas del suelo alteran la movilidad cotidiana en la Ciudad de México. El caso de estudio se concentra en Santa Martha Acatitla, una zona marcada por suelo lacustre, hundimientos diferenciales, inundaciones recurrentes e infraestructura vial vulnerable.

La investigación propone leer grietas, desniveles, baches y reparaciones improvisadas no solo como daños materiales, sino como señales de un sistema urbano que no responde a las condiciones del territorio donde fue implantado.

Planteamiento del problema

Contexto

La Ciudad de México se asienta sobre un territorio heterogéneo e históricamente lacustre. La extracción intensiva de agua, la expansión urbana y la falta de mantenimiento de la infraestructura hidráulica han profundizado procesos de compactación, erosión e inundación.

Enfoque

El proyecto parte de una idea central: las fracturas del suelo evidencian fallas sistémicas de diseño. Más que accidentes aislados, expresan la tensión entre el comportamiento del territorio, la lógica extractiva y las decisiones urbanas que ignoran el contexto material del suelo.

Escala de observación

La atención se dirige a la movilidad peatonal y a la experiencia de desplazarse sobre una superficie inestable. Banquetas deformadas, calles agrietadas, desniveles y soluciones reactivas modifican trayectorias, aumentan el riesgo y vuelven incierto el tránsito cotidiano.

Preguntas de investigación

Objetivos

Objetivo general

Analizar cómo los hundimientos y la erosión provocados por la sobreexplotación territorial evidencian fallas estructurales en el sistema de movilidad, e interpretarlos como síntomas de un modelo urbano que no opera adecuadamente en su contexto geográfico.

Objetivos específicos

  • Reconstruir la relación entre suelo, agua, infraestructura y movilidad.
  • Identificar patrones territoriales y materiales de afectación.
  • Contrastar cartografía, observación de campo y narrativas locales.
  • Traducir los hallazgos en una postura proyectual desde el diseño.

Metodología

1. Investigación documental y territorial

Se revisan conceptos clave como sobreexplotación del agua, subsidencia urbana, erosión hídrica, diseño territorial y diseño sistémico. Esta etapa incorpora mapas históricos, uso de suelo, extracción de agua, registros de hundimiento e infraestructura hidráulica para ubicar correlaciones y definir zonas críticas.

2. Exploración de campo

Se realizan recorridos sistemáticos para registrar grietas, baches, fracturas, desniveles, reparaciones recurrentes y adaptaciones informales. El trabajo se apoya en fotografía, video, notas espaciales y observación directa de cómo las personas esquivan o negocian estas irregularidades.

3. Observación social

Se incorporan conversaciones informales con habitantes para recoger percepciones sobre daños frecuentes, formas de adaptación y efectos cotidianos del deterioro territorial. Esta capa permite leer el fenómeno más allá de lo físico y reconocer su dimensión social.

4. Análisis crítico

Se cruza la evidencia de campo con la información cartográfica para identificar contradicciones entre planeación y realidad. El propósito es reconocer dónde el diseño urbano no responde al territorio y qué soluciones han sido únicamente superficiales o reactivas.

5. Síntesis proyectual

Los hallazgos se condensan en herramientas de lectura y representación que permitan formular escenarios, hipótesis y una postura de diseño contextual. La investigación no termina en el diagnóstico, sino en la construcción de una salida crítica y propositiva.

Hallazgos y ejes de lectura

Dimensión territorial

El problema se relaciona con crecimiento urbano, uso de suelo, extracción de agua e infraestructura hidráulica insuficiente o desfasada frente a las dinámicas actuales del territorio.

Dimensión material

Las grietas, los desniveles, las tapas de registro, las reparaciones recurrentes y las adaptaciones improvisadas funcionan como evidencias visibles de una superficie urbana en tensión constante.

Dimensión sistémica

Las fracturas del suelo pueden leerse como expresión de decisiones de diseño, planeación y mantenimiento que no han sabido convivir con el agua ni con la inestabilidad del subsuelo.

Hipótesis de trabajo

La movilidad se ve afectada no solo por la deformación física del suelo, sino por la falta de correspondencia entre la infraestructura urbana y las condiciones hidrológicas y geológicas del lugar.

Salidas del proyecto

Registros

  • Mapeo de grietas, baches y puntos de erosión.
  • Documentación visual de recorridos y desvíos cotidianos.
  • Archivo de testimonios y observaciones de campo.

Visualización y síntesis

  • Mapas intervenidos y cartografías críticas.
  • Representaciones de capas visibles e invisibles del problema.
  • Escenarios e hipótesis de diseño contextual.